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martes, 27 de octubre de 2009

Vertido de mordazas tóxicas


Nuestra historia en Noruega también fue objetivo de los abogados de Trafigura. Pero aquí la libertad de prensa es más robusta.

Kjersti Knudssøn and Synnøve Bakke

Lunes, 26 octubre 2009

En la lucha por revelar detalles del vertido de residuos en la Costa de Marfil, el Guardian y la BBC no son los únicos que atraen la atención de los abogados de Trafigura blandiendo mordazas. Aquí en Noruega, en la emisora nacional, también recibimos severas advertencias legales. Y así lo publicamos.

Noruega tiene un importante, aunque poco difundido, papel en el escándalo Trafigura. Retrocediendo a 2006, mientras el buque Probo Koala entregaba residuos en Costa de Marfil, su buque gemelo, Probo Emu, se preparaba para hacer el mismo viaje. Pero cuando se suscitó la controversia en el estado de África occidental, Trafigura desvió el navío a una instalación de tanques en Noruega. En octubre de 2006, el buque entregó un vertido similar en la instalación Vest Tank. Posteriormente Trafigura llegó a un acuerdo con la instalación para llevar a cabo el tratamiento de seis cargamentos de la coquización del sulfuro a nafta (sulphurous coker naphtha), que produjo el mismo tipo de vertido tóxico que iba a bordo del Probo Koala. En 2007 explotó un tanque en Vest Tank, momento desde el que varias personas de los pueblos adyacentes a Sløvåg cayeron enfermas.

La Empresa de Radiodifusión Noruega, NRK, recibió tanto los e-mails –que confirmaban que los ejecutivos de Trafigura conocían de antemano que sus vertidos eran peligrosos- como el informe Minton –que advertía que el vertido podía ser tóxico, y “capaz de causar serios efectos sobre la salud humana”- al mismo tiempo que el Guardian, la BBC y el periódico holandés Volkskrant. Trafigura afirmó que el informe Minton era un borrador que había sido sustituido por informes que contradecían las conclusiones del Minton después de analizar los residuos actuales.

Cuando Trafigura supo que los documentos estaban en nuestro poder, envió un e-mail a través de sus abogados advirtiéndonos que no los publicásemos. Subrayó la amenaza informándonos sobre el “súper-interdicto” contra el Guardian, adjuntando incluso una copia de la resolución del alto tribunal. NRK decidió publicarlo todo. Durante un mes entero el informe Minton, la resolución del tribunal y la correspondencia interna ha estado en nuestra página Web.

NRK ha seguido la historia Trafigura durante dos años, durante los cuales hemos intentado repetidamente conseguir una entrevista con la compañía. Aun no ha contestado a ninguna de nuestras preguntas. En su lugar eligió comunicarse a través de declaraciones de su empresa de relaciones públicas, Bell Pottinger y abogados noruegos.

Esta es una táctica que es nueva para nosotros, en un país donde la prensa se utiliza abiertamente. Nuestra respuesta fue publicar toda la correspondencia de los abogados y empresa de RP en nuestra página Web, además de todas las preguntas que le hemos hecho a Trafigura. En Noruega no es ilegal publicar la correspondencia electrónica (e-mail) y no es válida la responsabilidad hasta que el recepto del e-mail ha aceptado la confidencialidad. NRK ha sido contactada en una sola ocasión por la firma legal Carter-Ruck con sede en Londres y esto fue ya en junio de 2007, justo después de la explosión en Sløvåg. Carter-Ruck nos advirtió contra la publicación de cualquier acusación contra Trafigura. A pesar de todo publicamos nuestras historias y desde entonces Trafigura es representada por uno de los bufetes de abogados más importantes de Noruega.

En junio de 2008 estábamos preparados para emitir un documental de 50 minutos revelando lo que ocurrió en Vest Tank, haciendo público el proceso químico de Trafigura. Trafigura declinó cualquier participación en el documental, pero aun así invitamos a la compañía a ver el programa antes de su transmisión. Dijimos a Trafigura que corregiríamos cualquier error de hecho si podían probar que estábamos equivocados.

Los representantes de Trafigura vieron el documental pero solo realizaron una declaración general en la que negaban enérgicamente cualquier fechoría. El documental, Dirty Cargo (Carga Sucia), fue transmitido tal como estaba previsto, sin ninguna consecuencia legal.

Una sentencia del tribunal supremo noruego en 2007 puso fin al uso de las órdenes judiciales como táctica. Aquí, la prensa trabaja bajo el principio de publica y sé condenado. Los tribunales no pueden detener a nadie de publicar, solo juzgarlo después. Las demandas sobre el incumplimiento del código ético de la prensa noruega son tratadas por el Comité de Ética de Prensa.

Si el comité falla contra la prensa, estamos obligados a publicar el veredicto. Sin embargo, al publicar los documentos de Trafigura, aun nos enfrentábamos al gran riesgo de habernos convertido en víctimas del turismo de difamación. Esto significa que Trafigura puede demandarnos desde Londres por el material publicado en la página Web, utilizando legislación británica. Pero este es un riesgo que estamos dispuestos correr, así de importante es el caso. Como periodistas de investigación es nuestro deber hacia el pueblo noruego hacer público este tipo de información.

Agradeceríamos el punto de vista de Trafigura –pero ha rechazado nuestras invitaciones para comentar, diciendo que no podía hacerlo mientras estuviera bajo investigación policial. Tampoco están dispuestos a contestar satisfactoriamente a la policía noruega, que ha iniciado una investigación sobre la presunta importación ilegal de residuos del Probo Emu a Vest Tank. La investigación lleva en marcha desde hace más de un año, pero Trafigura no ha dado una declaración aun. Según la policía noruega, Trafigura ha demandado recibir todas las preguntas por adelantado antes de aceptar el interrogatorio –una condición que es de cumplimiento imposible para la policía.

Traducción de Mercedes